¿Transferencia de Tecnología? (Parte 1)

A pesar de que en otros países, el término “Transferencia de Tecnología” o “Transferencia Tecnológica”, es mucho más común de lo que pensamos; en México aún no se encuentra en el vocabulario de muchas personas y entidades, ni públicas, ni privadas. Si bien es cierto que la Transferencia de Tecnología es una actividad que de alguna u otra manera se ha realizado desde hace algunos años en México, no se le había dado la importancia que hoy en día está teniendo gracias al trabajo que hay que reconocer de las autoridades del Gobierno Federal, como lo son, la Secretaría de Economía y el Conacyt, principalmente.

 

Tratando de explicar este concepto de tal manera que un mayor número de personas de los que actualmente lo identifican y trabajan en ello todos los días, es que hemos decidido como Oficina de Transferencia de Conocimiento y Tecnología, tratar de hace reste término mucho más común y amigable con el entorno y el ecosistema en el que se desarrolla; el cual incluye entidades académicas públicas y privadas, es decir, Universidades y Centros de Investigación; así como empresas de todos los tamaños y sectores económicos, al igual que algunas entidades gubernamentales por los trámites de propiedad intelectual relacionados y finalmente aquellas que están impulsando la actividad en el país, como las mencionadas, Secretaría de Economía y Conacyt.

Sin tratar de ser exclusivo y pecar de innovador en el tema, se desea expresar una explicación sencilla y clara del término “Transferencia de Tecnología”, basada no sólo en la teoría y en las descripciones de algunos autores en el tema, sino también y con mayor peso basada en la experiencia de trabajar con entidades públicas y privadas involucradas en el desarrollo innovador de tecnología.

Podemos entonces explicar el término “Transferencia de Tecnología” como aquel que nos remite a todas aquellas acciones encaminadas al intercambio de información entre una entidad generadora de conocimiento, materializado en una nueva tecnología, un nuevo producto, proceso o servicio tecnológico con un alto potencial de explotación comercial y por otra lado, como receptor una entidad que generará una actividad comercial a partir del conocimiento transferido, mediante acuerdos, convenios, licencias, ventas, etc… Dicha transferencia se puede realizar sobre activos intelectuales como son las patentes, modelos de utilidad, diseños industriales o derechos de autor, ya sean éstas una solicitud en trámite o una registro o derecho concedido.

Es así como se pueden establecer procesos de licenciamiento sobre patentes (parecido a un arrendamiento) o cesiones de patentes (parecido a la venta), como las actividades comerciales adicionales a la comercialización del producto o proceso descrito en la patente.

En este sentido, la transferencia de tecnología es una alternativa para rentabilizar la inversión realizada en la concepción y desarrollo de una invención patentable cuando no se puede, o no compensa económicamente, llevar a cabo con garantías su producción (total o parcial) y posterior distribución comercial, o su implantación en el proceso productivo.

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